viernes, 11 de julio de 2008

Inmaculadas, de Marisi Moreau Tamayo.


Sobre el frío escritorio, blancas y tersas
como la nieve, la rosa, o la camelia,
las hojas de papel, esperan ser trazadas...
por la pluma de algún loco poeta.
Queréis sentir el frío de la tinta,
con enajenados versos y quimeras,
sentiros arañadas por la esencia...
de preciosas imágenes supuestas.
Después de un largo espacio,
fluyen al fin las ideas, vienen las musas...
como circunferencias que se esfuman.
Entre comas y letras... os manchan los poetas
con sus versos desnudos, sin glorias y sin penas,
sin nombre, ni adjetivos, y tú... ¡Papel esperas!
Realidades, salvajes, rebeldes coherencias.
Al fin viene y se eleva, como símbolos puros,
en el instante sublime.., de la propia conciencia.
Los poemas serán de amor, dolor, guerras o flores,
se convertirán en eslabones, perdurables...
en la peana azul de las ideas.
El poeta, asentará su estilo y sus ardores...
forjando... su expresión más bella.
Marisi Moreau Tamayo.

2 comentarios:

lacolumnistalola.es dijo...

Que fácil es soñar, cuando a una poeta como Marisi Moreau, escuchas recitar. Y si además, la llegas a conocer... Será un sueño que se pueda palpar, y ser la inspiración de tantos, que como ella, bellas palabras sobre el papel pudiésemos dibujar.

Luis Enrique Nima dijo...

Marisi, con sus poemas nos hace suspirar, porque sus palabras y voz enamora... y seria una alegria y un gusto especial conocerla personalmente... Saludos
Lima-Pisco-Peru